Oración

5 cosas que hacer cuando Dios parece silencioso


Dios responde a la oración. Pero a veces, Él está en silencio. 

Como creyentes, todos hemos estado ahí, o lo estaremos. Podemos buscar seriamente a Dios, pero a cambio,  sólo sentimos su silencio. Y este silencio puede ser difícil, frustrante e incluso angustioso.

La biblia cuenta la historia de un hombre llamado Job que conoció bien el silencio de Dios. En su dolor y sufrimiento, clamó a Dios. Él pidió respuestras, y siguió esperando.

Pero en los primeros 37 capítulos del libro de Job, sus gritos pidiendo ayuda y alivio de Dios, sólo se encuentran con el silencio ensordecedor de Dios.

Como cristianos, no siempre vamos a escuchar la voz de Dios, pero de Job aprendemos que podemos aprender algunas cosas prácticas que podemos hacer cuando Dios parece estar en silencio.

 

1. Examina tu vida


Comienza preguntándote, ¿hay algún pecado en mi vida que no he confesado? Asegúrate de que nada te impida escuchar la voz de Dios.

El salmo 66:18 dice: "Si no hubiera confesado el pecado de mi corazón, mi Señor no me habría escuchado" (Nueva Traducción Viviente). Esto requiere mirar profundamente a nuestras vidas...

Pregúntate ¿Hay algo (o alguien) a quien yo ame más que a Dios?

Cuando Dios te traiga cosas a la mente, pide Su perdón.

Y recuerda, no hay vergüenza en el arrepentimiento. Este acto de fe le agrada a Dios y restaura nuestra comunión con Él.

 

2. Acepta la voluntad De Dios


Reconoce que Dios puede ser silencioso. Dios no tiene la obligación de responderte, informarte o hacerte saber algo.

"Se dice que Dios es absolutamente libre", dice A.W. Tozer en "El conocimiento de lo sagrado", "porque nadie y ninguna cosa puede obstaculizarlo, obligarlo o detenderlo". Él puede hacer siempre lo que le plazca, en todas partes, para siempre".

Como nosotros, Job enfrentó la elección de no conocer-o rechazar- la autoridad de Dios. En respuesta a su sufrimiento y pérdida, la esposa de Job sugirió que maldijera a Dios y muriera.

En lugar de seguir su consejo, Job escogió dejar a Dios ser Dios. "¿Aceptaremos solo las cosas buenas que vienen de la mano de Dios y nunca lo malo?" preguntó (Job 2:10, NTV).

Aceptar la autoridad de Dios también significa confiar en Dios activamente, darse cuenta que Él está en control y que podemos confiar en Él.

"He aquí, aunque él me matare", dice Job, "en él esperaré" (Job 13:15, RV1960). Nada en la vida de Job, o en la nuestra, pasa fuera del conocimiento y plan de Dios.  Como aprendimos al principio del libro de Job, Dios era plenamente consciente de todas las cosas que estaban por sucederle a Job. En realidad, Él le dio permiso a Satanás para hacer estas cosas en la vida de Job. En ningún punto Dios deja de tener el control.

 

3. Escucha lo que Dios está diciendo


Aunque Dios pueda parecer silencioso con respecto a una solicitud o petición específica, recuerda que Él está en un estado constante de comunicación con nosotros.

En realidad, es posible que ya tengas la respuesta de Dios. La biblia está llena de respuestas específicas acerca de lo que es correcto y lo que no, así como información acerca del carácter de Dios y su intención para nosotros como sus hijos y seguidores.

Así que no olvides profundizar en la palabra de Dios — su comunicación escrita para nosotros — para encontrar lo que Él tiene que decir sobre los problemas que estás enfrentando o sobre las preguntas que estás haciendo.

Mientras lees la biblia , pídele a Dios que te hable a través del Espíritu Santo, quien vive dentro de ti. Con frecuencia, los versículos de la escritura pueden tener un nuevo significado a la luz de los problemas actuales a los que te enfrentas.

 

4. Reconoce que el silencio puede ser íntimo.

 

El silencio también puede ser  una señal de la confianza de Dios en ti.

El evangelio de Juan cuenta una historia acerca de los amigos de Jesús: Lázaro, María y Marta. Cuando Jesús supo que Lázaro estaba enfermo, en lugar de apresurarse hacia a casa de Lázaro para sanarlo, él permaneció en donde estaba por dos días más (Juan 11:6). Y antes que Jesús llegara a Betania, Lázaro murió.

Para María y Marta (hermanas de Lázaro), el silencio de Jesús pudo haber sido interpretado como negligencia —  de que a Jesús no le importaba o no quería ayudarlos.

Esto refleja muchas de las emociones que sentimos cuando Dios no responde inmediatamente cuando clamamos por ayuda.

Pero en el silencio de Jesús nosotros, junto a Marta y María, somos atraídos a una nueva cercanía a Dios y a la comprensión de su poder. Cuatro días después de su muerte, Lázaro resucitó de los muertos por Jesús, mostrando su poder.

"Cuando no puedas escuchar a Dios", dice Oswald Chambers en "En pos de lo supremo", "encontrarás que Él ha confiado en ti de la manera más íntima posible — con un silencio absoluto. No con un silencio de desesperación, sino uno de placer, porque Él vio que podías soportar una revelación más grande".

Cuando estás completamente cómodo con una persona, es posible sentarse en una habitación juntos y no pronunciar una palabra.

En el amor, el silencio puede ser una señal de intimidad.

 

5. Continúa hablándole a Dios


Sólo porque Dios parezca silencioso no significa que debas dudar de Él o dejar de orar.

El silencio de Dios no es una licencia para que le demos la espalda, por el contrario, es una invitación para seguir adelante y buscarlo con más diligencia.

Los salmistas modelaron el clamor a Dios, David dijo: "Dios mío, clamo de día y no me respondes; clamo de noche y no hallo reposo". (Salmos 22:2, NVI). Job también clamó a Dios continuamente, pidiéndole que respondiera.

En las páginas del libro de Job, Dios guarda silencio. Pero en el capítulo 38, Él responde ... y le pregunta a Job: "¿Dónde estabas cuando puse las bases de la tierra? ¡Dímelo si de veras sabes tanto! (Job 38:4 NVI).

Dios tiene el control y lo ha tenido todo el tiempo. Él escuchó el clamor de ayuda de Job y con confianza esperó el momento perfecto para hablar, y le recordó que:

Él siempre responde a las oraciones.

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