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Hasta Pronto, Querido Mario


Hasta que cada persona escuche la voz de Dios



Cru Argentina celebra con gratitud la vida y el legado de Mario Bloise, quien dedicó más de cinco décadas a hacer discípulos, formar líderes y servir a la Gran Comisión en Argentina y América Latina.

Querida familia de Cru, amigos y compañeros de ministerio:

Con profunda tristeza y, al mismo tiempo, con la esperanza que tenemos en Cristo, compartimos que nuestro querido Mario Bloise ha partido a la presencia del Señor. Hoy nos unimos como familia de Cru para dar gracias a Dios por su vida y celebrar el legado de un hermano, amigo y fiel servidor que dedicó más de cinco décadas a hacer discípulos y a trabajar apasionadamente para que más personas, en Argentina y en toda América Latina, pudieran conocer y seguir a Jesús.

Mario tuvo su encuentro con Cristo en su juventud, a finales de la década de 1960. El testimonio y el discipulado cercano de un grupo de jóvenes marcaron profundamente su vida y despertaron en él la convicción de dedicar su vida al servicio de Dios. Proveniente de un contexto humilde, conservó a lo largo de los años una profunda sensibilidad hacia quienes atravesaban necesidad y sufrimiento, procurando siempre acercarles esperanza y acompañamiento.

A lo largo de las décadas, Mario fue mentor y referente para generaciones de líderes. Durante muchos años sirvió como Director Nacional de Cru Argentina, Director del Movimiento universitario para América Latina y, más adelante fue pionero en el lanzamiento del Movimiento Global de Iglesias de Cru en la región. También se desempeñó como Director Ejecutivo de la Red de Sembradores y fue cofundador, director ejecutivo y profesor de la Facultad de Teología Integral de Buenos Aires. Su influencia trascendió los cargos que ocupó y quedó reflejada en múltiples generaciones de estudiantes, profesionales, pastores y líderes en Argentina y América Latina en cuyas vidas invirtió de manera personal.



Mario solía decirnos: “De las convicciones no se habla, se viven”. Y así entendía también el liderazgo: como una expresión de amor, cuidado e inversión genuina en las personas. Estaba convencido de que la visión de la Gran Comisión requería líderes de carácter e integridad, con un caminar cotidiano y profundo con Dios; hombres y mujeres capaces de liderar por amor y de acompañar procesos espirituales que pudieran reproducirse de generación en generación.

Isaías 6 fue uno de los pasajes que marcó profundamente su manera de comprender el llamado de Dios: contemplar su santidad, reconocer la necesidad del mundo y responder con disposición y obediencia. Esa convicción atravesó su vida y su ministerio, y contagió a muchos con una visión clara y apasionada por alcanzar a quienes aún necesitaban conocer a Jesús.

Más allá de sus muchos frutos ministeriales, quienes tuvimos el privilegio de caminar a su lado recordaremos la profunda coherencia entre lo que enseñaba y la manera en que vivía. Su amor por Leticia, por sus hijos y por sus nietos fue también una expresión visible de su fe y de sus convicciones. Quienes compartieron de cerca su vida extrañarán sus conversaciones, su pasión por la lectura, su cercanía y, por supuesto, su amor por el fútbol.



Bauti, Jorge, Cintia, Leti, Mario, Nando, Mica, Abi, Gabo, Nacho, Lorenzo, Josefina, Celi.


Hoy, abrazamos con profundo cariño a Leticia y a toda la familia Bloise, y oramos para que el consuelo y la paz del Espíritu Santo los sostengan en este tiempo. Mario ha terminado su carrera, pero el fruto de su vida continúa en cada persona en la que invirtió, en cada discípulo que formó y en cada líder que animó a seguir fielmente a Jesús. Su legado nos desafía a perseverar en la misión, a invertir en otros y a mantener viva la visión de alcanzar a más personas con el Evangelio.

Hasta pronto, querido Mario. Gracias por invertir tu vida, por tu ejemplo y por tantos años de servicio fiel al Señor. Seguiremos caminando sobre las huellas que dejaste, llevando adelante la misión que tanto amaste.



"Hasta que cada estudiante, escuche la voz de Dios" Con gratitud por su vida y esperanza en Cristo, Cru Argentina.

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