Buenos Aires

Salvemos las 2 vidas

Qué hace la iglesia para luchar contra la despenalización del Aborto en Argentina

Celina Krichman

El 14 de junio pasado Argentina se levantó con una noticia que a muchos nos dejó pasmados:  la Cámara de Diputados de la Nación Argentina había votado media sanción a favor del Proyecto de Ley de despenalización del aborto y para ofrecerlo de manera “gratuita” en todo el territorio argentino para toda aquella persona que lo solicitara.

Cuando a principio de año se anunció que el proyecto de ley sería enviado al Congreso para ser tratado a muchos de nosotros nos pareció imposible que eso avanzara y elegimos “presionar el botón de posponer que estaba sonando en nuestro despertador”

Durante mucho tiempo creí en el concepto muchas veces repetido que “la generación de los millenials no se juega por nada, son apáticos, piensan solo en ellos”.

Sin embargo, durante meses me topé con jóvenes y adolescentes jugándose por una causa y manifestándose con “pañuelos verdes” llevando la inscripción “Aborto legal, seguro y gratuito”. Un enemigo silencioso había comenzado a infiltrarse a través de ideologías en nuestros hogares, en nuestras escuelas, en nuestras iglesias, en nuestras casas y estos “millenials” eran la voz portadora de ese movimiento.

La media sanción fue un golpe muy duro para la iglesia de Cristo. Bombardeados por los medios de comunicación, famosos a nivel nacional como internacional se pronunciaban a favor de esta ley y comenzaron a ejercer una presión sin precedentes. El futuro no era muy alentador ya que teníamos solo cuatro semanas para hacer algo antes de que el 8 de agosto la ley fuera tratada en el Senado donde iba a ser Aprobada o Rechazada.

Muchísimas preguntas surgieron en esos días: ¿Qué hicimos o qué no hicimos como cristianos para que nuestro país estuviera llegando a estos extremos?  ¿Estuvimos siendo luz realmente? ¿Por qué nuestros jóvenes no eran capaces de enfrentarse a otros por la causa de Cristo? ¿Será que estuvimos demasiado cómodos? Demasiadas preguntas y muy poco tiempo para responderlas.

Después de mucho tiempo, pastores y líderes de organizaciones de nuestro país se unieron para convocar el 4 de agosto a una concentración masiva en el Obelisco. En tres semanas se motivó a marchar “En defensa de las 2 vidas”. Los días previos nos unimos en oración por Argentina.  Militamos con nuestros “pañuelos celestes” manifestando nuestro rechazo y fuimos la burla de muchos. Pero no importaba, habíamos empezado a militar por la causa de Cristo, el Señor de la vida.

 

Ese 4 de agosto, a solo cuatro días de que se diera la sesión en Senadores, vimos personas llegar desde cada rincón de nuestro extenso país. Más de 600.000 personas, incluyendo quienes somos de la familia de Cru. dijimos presente y nos unimos para pedir el clamor y la misericordia de nuestro Dios. Con tiempos de adoración, tiempos de oración, de quebranto y arrepentimiento, de compartir con el cuerpo, fuimos Iglesia. Si, volvimos a ser Iglesia; la Iglesia de Cristo, un solo cuerpo y Él se hizo presente.

Se convertiría en un día Histórico y eso marcaría un antes y un después no solo para nosotros sino para todos aquellos que nos estaban mirando. El día 3 de agosto como si fuese una especie de profecía, el diario Clarín (el de mayor tirada a nivel nacional) en un editorial mencionaría una frase que define muy bien lo que pasó Es que ha quedado claro en estas últimas semanas que la Argentina tenía un gigante dormido que ha despertado… y lleva un pañuelo celeste” (1). Si, somos un gigante, pero uno que durmió durante demasiado tiempo. El Señor tuvo misericordia y la ley fue rechazada en Senadores. 

Queda muchísimo por hacer. Ahora es tiempo de responder esas preguntas que necesitan respuestas, es tiempo de venir delante de nuestro Señor y ser examinados, pero con la certeza y la profunda esperanza que el Señor levantará a Su iglesia para tomar el lugar que nunca debimos usurpar y con el deseo profundo de permitir que Él sea el centro de nuestras vidas sin importar la realidad que nos toque atravesar.

Esto no terminó, esto recién empieza. Ahora es tiempo de hacer nuestra parte. 

“Entonces el Señor se compadecerá de su pueblo y guardará celosamente el honor de su tierra” Joel 2:18

(1) (03/08/2018 Clarin.com-Opinión “La consigna #ConAbortoNoTeVoto y el futuro de Cambiemos”)

#Salvemoslas2vidas

 

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